martes, 31 de enero de 2012

Mamá o Papá.,

Si alguna vez llegan a encontrarse con este medio, debo confesar que no estoy atravesando por ninguna etapa emocional o trastorno mental. Sé y asumo las consecuencias de mis actos, y estoy muy consciente de que es sumamente probable de que su reacción ante mi acción no sea favorable. Aunque en mí defensa puedo asegurarles que sólo quise expresar mis sentimientos a través de este medio. No es con ánimo de obtener halagos, visitas ni mucho menos que alguien lo lea. Simplemente sentí el deseo de escribir algo acerca de lo que estaba ocurriendo en determinado momento, para poder desahogarme supongo, y algún día poder leerlo una vez más y darme cuenta lo feliz que fui, pude ser o en qué manera he progresado o he desmejorado. Así que me disculpo si no es de su agrado, y si es su voluntad, procederé a borrarlo inmediatamente. Al igual que todo lo demás en lo que me he afanado, pero si de alguna manera ustedes consideran inapropiado, respetaré su decisión y no lo volveré a hacer. 
Advertencia.
Siento la responsabilidad de advertir a quién llegase a descubrir por casualidad quizás o por curiosidad este espacio, que lo que escribo no es nada importante, interesante, edificante, ni siquiera es alegre muchas veces. Éstas palabras podrían llevar a desmotivar la lectura a algunas de mis entradas, pero por primera vez en mi vida no quiero sobrestimar mi trabajo, y con toda la humildad del mundo (que acabó de desaparecer en el momento en que lo escribí), éste es mi blog. Son mis pensamientos, mis reflexiones, mis condenas.
Considero este medio una manera de desahogarme de toda la presión externa, porque por más patético y triste que parezca no existe nadie humano en quien pueda apoyarme, es por eso que recurro a este medio. Quizás algún comentario pueda llevarme a la reflexión y dependiendo de su magnitud a la aplicación en mi vida diaria, pero no lo garantizo. 
Otra más.. 

No debería estar escribiendo esto, y lo hago bajo un contexto increíblemente terrible. Mi hermanito está llorando y reclamándome por la computadora, intento convencerlo con mis argumentos pero el sigue persistente en esta desmotivada lucha, usando su arma más fuerte: el llanto. Dentro de mí crece un odio increíble una ira inmensa y descontrolada, todas las noches me arrodillo y pido perdón y ayuda para poder cambiar esta horrible forma de ser, pero no logro conseguirlo; ya que en momentos como este prevalece en mí el espíritu de pelea y odio. Siento que estoy a punto de explotar y mi ser está lleno de indignación. No importa cuanto haya andado él o yo, no existe comprensión aquí, no existe tolerancia ni respeto, por ende qué va a existir amor. En cualquier momento llegará mi mamá y ninguno de los dos podrá disfrutar de este aparato de la discordia. Seguiremos como si nada, peleando enojados sin haber conseguido nuestro objetivo. Comprendo que debo calmarme, que mi descontrolada ira sólo me va a llevar a que explote sin motivo, a la violencia en contra de mi pequeño hermanito al cual debo darle amor y ejemplo de caridad. Ahora no quiero dejar el aparato porqure estoy convencida que mi argumento es el correcto, pero debo ponerme también en sus zapatos. El no desea estar aquí para desahogar sus penas ni para escribir a sus amigos o enamorada, él es una pequeña personita que no tiene ningún interés más que el de jugar u observar unos videos que no son para nada edificantes, sino más bien pueden ser una de las causas que explican su comportamiento no tan bueno. Yo soy la hermana mayor, y como tal debo darle el ejemplo, debo ser su guía su luz, es por eso que no puedo generar en ninguna persona ese respeto y amor que tanto anhelo, por esa estúpida y déspota actitud que tienes hacia lo "más sagrado para tí: tu familia". Si es así, pruébalo.. Levánta tu inservible trasero de esta inútil silla y demuéstrale a tu hermano que sus lágrimas así sean vanas y triviales no merecen esta pelea, que tu espíritu de bondad y amor puede más que el egoísmo, dale un abrazo y no le digas ni una sola palabra que pueda generar más conflictos, quiérelo, sé luz. 
Primer día..,

Hoy voy a empezar, siento que es el comienzo de un nuevo final. Haciéndo referencia a las palabras del gran maestro, Enrique Bunbury, dueño de una de mis más grandes y casi imposible fantasía... 
Este blog no tiene nada extraordinario, raro, original ni único; como siempre me ha gustado intentar ser, ya que en realidad nunca lo fui. Simplemente mi mente trata de buscar algún consuelo entre las viejas y anticuadas teclas que yacen sobre un escritorio sin vida y ya olvidado, que a cada fuerza aplicada marca una letra palabra anhelo deseo protesta más que permanecía dentro de mi cerebro, esperándo salir, creyéndo en estereotipados seres que nunca llegaron a mí y que cuando creí haberlos hallado se desvanecieron lenta y dolorosamente provocándome aún más ese grave hundumiento y decadencia.