miércoles, 1 de febrero de 2012

Memorable Obligato. 

Espero que algún día de aburrimiento o de alguna larga espera (no quiero suponer de qué aún) y tenga la oportunidad de leer ésto que escribí un día miércoles a las 22:52 justo después de tener una de esas conversaciones que cualquier adolescente anhelaría, pero que desafortunadamente (o quizás todo lo contrario, se presentan en el momento más indicado y cuándo me hacen más falta que nunca) sólo se dan luego de haberla regado hasta el fondo, luego de haber dicho la tontería más grande del mundo que como siempre viene con cabeza de calabaza, es decir vacía, hueca y sin ningún sentido, para colmo mala; o de haberme decepcionado tanto que no sólo a mí sino a todo el desquiciado mundo con mi infinita estupidez que heredé del gran humanismo. Hoy mi papá me hizo entrar en razón, como tantas otras veces, pero con la diferencia de que hoy por fin me di cuenta de lo tonta que soy que fui y que pude haber sido, de que sigo sin pensar las cosas y tengo miedo de correr los riesgos, de que soy una cobarde sinverguenza y de que no soy digna de ser llamada su hija. Aún no puedo adoptar la actitud de un guerrero, aunque no la tengo del todo definida aún. Quiero recalcar que hoy entendí que hay cosas en esta vida que creo haber entendido, pero que después de escuchar otro punto de vista me doy cuenta que no tenía ni la mas mínima idea de qué rayos estaba hablando, y es cuando empiezo a pensar lo maravillosamente bendecida que soy por tener a un "S.E." en mi hogar junto a mí.
Hoy creí tener la razón en algo tan trivial y vano, algo tan absurdo que estoy segura me hubiera dado 5 minutos para poder reflexionarlo un poco y quizás hubiera cambiado mi semblante, gracias a Dios mi mamá tampoco lo vió de ese modo y no reaccionó como debía, sino más bien se sintió culpable de algo que errónamente yo la acusaba. Quizás es cierto, me estoy dejando influenciar por los pensamientos de otras adolescentes que al igual  que yo están confundidas en la búsqueda de alcanzar sus ideales y los confunden con otros asuntos ajenos, a las cuales trato de aconsejar sin fundamento alguno. Quisiera algún día detenerme y darme un consejo para mí misma, de esos que das a otras personas, utilizando esa arma tan poderosa que tengo: mis palabras. Debo escuchar con más atención y levantar la cabeza, como mi papá siempre me decía.
Mi papá me explicó la importancia de saber manipular esta arma tan poderosa y mortal, ya que comprendo que debe ser usada únicamente para defender la verdad, para al igual que el ser más sabio de este mundo "S.E." ayudar a las demás personas, influir en ellas y generar ese gran sentimiento de mezcla extraña entre emoción admiración y miedo.
Hoy me he dado cuenta que para mis padres mi vida tiene un valor inmenso que ni yo me puedo imaginar, y que para muchas personas soy muy importante. Quizás no tengo la cantidad de amigos que tiene ella, o no tengo esa facilidad para agradar a las demás personas, quizás aún tengo cierto recelo, miedo, cobardía de intentar de correr los riesgos, quizás no tengo un millón de seguidores a mis espaldas; pero me es muy reconfortante saber que tengo dos personas que por más idioteces, tonterías, absurdeces que cometa siempre estarán allí, porque para ellos soy muy importante, porque me aman quizás más de lo que yo a ellos, porque me vieron nacer, y me están viendo crecer y no quieren tener una mala visión de esta etapa tan importante en mi vida.
Casi nunca me doy cuenta de eso, de el inmenso valor que tengo para ellos, de cuánto mis actos simbolizan ante su mirar, de cuánto mis acciones representan su felicidad. Y sé que no me estoy esforzando en lo más mínimo por hacer cumplir sus deseos, que supongo serán el tener una hija que los haga felices, no con bienes sino con pequeñas acciones, pequeños detalles que al final y después de todo son lo que verdaderamente importan.
Ahora sólo puedo pensar en cómo debo comportarme cómo debo ser, qué debo decir, o hacer y no me doy cuenta que lo más importante no es cómo aparente ser o cómo mecánicamente me estoy comportando, sino más bien empezar a cambiar desde adentro, desde el fondo, empezar a desterrar a aquel otro ser que vive dentro de mí y no me deja ser feliz, que piensa que cada cosa tiene un rigoroso orden, que me limita el aprendizaje, que no me deja ser yo misma. Justo ahora tengo ganas de ser alguien nueva.
Mi papá me ha dicho que lo más importante en esta vida es el ser leal a quiénes más importan para tí. Para mí son ellos, y cómo seré leal hacia ellos? Debo pensarlo muy cuidadosamente y más que sólo pensarlo comenzar a actuar YA.
He decidido que mi comportamiento va a cambiar de ahora en adelante, que no tendré miedo de correr los riesgos, que trataré de vivir, no, viviré de acuerdo a las normas del Señor pero no deshonraré los principios que mis progenitores me han inculcado a lo largo de mi vida.
Porque me doy cuenta que he fallado, cuando más esperaban de mí los he decepcionado, no he tenido el valor de enfrentarme a la realidad y no me imagino cuán feliz podría estar de no haber procedido de esa manera en aquel momento preciso; y ahora comprendo que si algún día esperé por el momento adecuado, ése era.
Y me avergüenzo de eso, con todo mi ser, bajo la cabeza y pido disculpas por esa deplorable acción, de cobardía y miedo. Porque no dejaré más que el terrible miedo se consuma cada entraña de mi ser, lo erradicaré para siempre y por siempre, sé que no será fácil pero lucharé, me esforzaré por aprender acerca de la voluntad del guerrero, acerca de la sabiduría que guardan esos pequeños ojos que se esconden tras esos inmensos párpados y cuyo resplandor resalta en el amarillo profundo que no es más que el símbolo del amor eterno que guarda el mundo en sus más remotos rincones; o acerca de esa montaña de amor, que se esconde y camufla tras esa mirada de represión, que sólo busca complacer un sentimiento que rápidamente se hace a un lado y abre paso a un infinito universo de ternura, comprensión y amor, dónde el cariño prima y aunque pretenda disfrazarlo de odio le resulta imposible con esa mirada que delata todo lo que hay detrás; quyisiera aprender acerca de el maravilloso e increíble arte de amar de esa manera tan peculiar, con ese carácter inigualable, esa fuerza y esa lealtad incomparable, sus palabras tienen un valor inmenso porque son puras y verdaderas, cómo quisiera tener ese don.
Sólo espero poder cambiar en un intento más, yo sé que valgo mucho, sé que me aman así como yo los amo a ellos, y tengo que admitirlo si no fuera por esas charlas no sé qué sería de mí. Cuán agradecida estoy, y de corazón lo digo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario